Playas

La naturaleza ibicenca constituye, sin duda, el atractivo más importante de la isla. Con una extensión de 572 kilómetros cuadrados, la isla ofrece 210 kilómetros de playas que se pueden disfrutar en cualquier época, gracias a temperaturas muy cálidas y 2.948 horas de sol al año.

A lo largo de sus más de 18 kilómetros de arenas naturales, bañadas por aguas cristalinas, Ibiza ofrece múltiples posibilidades de disfrutar de un baño en el mar, en playas que cuentan con una amplia gama de servicios y diferentes ambientes. Hay calas mágicas, como Cala d'Hort, presidida por el islote de es Vedrà; otras de belleza singular, como las Platges de Comte, rincones poco poco frecuentados, como es Pou des Lleó y playas grandes y familiares, como Platja d'en Bossa o Es Figueral. Las playas de Ses Salinas y Es Cavallet se encuentran en entornos naturales protegidos, con un sistema de dunas de gran valor ecológico.

Las playas de la isla destacan por su singular belleza y por sus aguas de color turquesa y su transparencia, que se debe a la Posidonia Oceánica, reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

A su valor ecológico y medioambiental, unen el aliciente de que en sus inmediaciones podrá encontrar restos de civilizaciones pasadas, como en el caso del Poblado fenicio de Sa Caleta y antiguas torres de defensa que salpican todo el litoral. Además, en la mayoría de las playas existe la posibilidad de practicar todo tipo de deportes náuticos.

Restaurantes

Sin el placer que la gastronomía de Ibiza puede proporcionar al sentido del gusto, no puede concebirse la práctica de un turismo hedonista. Muchos de los restaurantes poseen un valor añadido que los hace mucho más atractivos que los de cualquier otro entorno turístico: su ubicación. Existen muy pocos lugares en el mundo que estén repletos de restaurantes deliciosos, en los que se puede comer con los pies descalzos sobre la arena, a la sombra de una muralla renacentista o en una romántica y escondida granja en mitad del campo.

Los ibicencos, además, sienten una auténtica devoción por los productos frescos y naturales. Antaño era imposible ver una casa de campo que no se autoabasteciera con su propia huerta, sus árboles frutales y su granja de animales. De hecho, todavía existen muchos hogares que mantienen esta tradición, puesto que la mayor afición de los pitiusos es disfrutar de la comida

Ibiza cuenta con una gran variedad de restaurantes y de extraordinaria calidad que ofrecen productos frescos y naturales, como el pescado y el marisco, o platos tradicionales, como el arroz marinera o el bullit de peix.

También hay restaurantes que ofrecen platos típicos de Ibiza elaborados principalmente a base de carne. Por ejemplo el "arròs de matances" (arroz de matanzas), la "frita de porc" y el "sofrit pagès", recetas contundentes de la gastronomía local.

La repostería ibicenca también es muy elaborada. Podemos destacar como postres característicos una deliciosa tarta elaborada a base de queso de cabra y oveja y hierbabuena ("el flaó"), la greixonera (puding a base de ensaimadas, leche y huevo) y en las reuniones sociales es costumbre degustar las "orelletes" (pequeñas pastas con forma de oreja).

Ocio Nocturno

La isla de Ibiza es un pequeño territorio donde conviven la fiesta, las playas más glamourosas y las últimas tendencias musicales, con la quietud, la tierra, y un patrimonio cultural y natural heredado de muchos siglos de tradición. Ibiza es auténtica y natural, pero también es cosmopolita, avanza las modas y tiene vocación universal.

En la isla se dan cita los mejores clubes y DJs del planeta y las discotecas más grandes e innovadoras. Miles de personas acuden cada año a la isla sólo para conocer las fiestas de las discotecas ibicencas, famosas en el mundo entero. Para anunciarlas, los locales organizan creativos pasacalles por las calles del puerto de Ibiza que siempre sorprenden. Por ello no es extraño ver a gente famosa disfrutando del ambiente que ofrecen las terrazas y discotecas de la isla.
Personalidades de relieve internacional se dejan ver cada año en las grandes fiestas de las discotecas. El ocio nocturno de Ibiza está siempre en constante innovación y ofreciendo una oferta puntera que no deja de sorprender en todo el mundo.